UN RECORRIDO POR NUESTRAS FESTIVIDADES
Hay fiestas que nacen del afecto colectivo y de una memoria compartida de generación en generación. Celebraciones locales que se abren al visitante para mostrar una cultura popular cercana, viva y profundamente seductora.
Sant Antoni Abad
El ciclo festivo popular comienza con Sant Antoni Abad, una de las fiestas tradicionales más arraigadas del municipio. La protagonista es la matxà, procesión de caballerías que recorre las calles entre grandes hogueras organizadas por sectores. En distintos puntos se reparten rollos a las personas participantes, hasta llegar a la plaza de la Font, donde el Ayuntamiento realiza el reparto final. Una celebración de fuego, animales y tradición local.
San Miguel Arcángel
Reúne devoción, patrimonio y paisaje en una romería hasta la ermita del patrón. Allí se celebra misa y una comida campestre en un ambiente de convivencia. Destaca la Procesión de las Cruces, con niñas y niños portando cruces de brezo, y la singular Procesión de los Borrachos, que culmina junto a la Roca Grossa antes de continuar hasta la iglesia. Una cita clave de la cultura local.
Sant Vicent Ferrer
Durante la semana de Pascua, la festividad de Sant Vicent Ferrer ocupa un lugar destacado dentro del calendario local. La celebración mantiene un carácter familiar y popular, con comidas campestres que invitan a compartir la jornada al aire libre. Entre sus elementos más característicos se encuentran les mones de Pasqua, dulce tradicional vinculado a estas fechas. Una fiesta sencilla y cercana que une gastronomía, tradición y convivencia.
Fiestas Patronales en Honor a la Virgen
Las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de la Asunción y al Cristo de la Sangre llenan el municipio de actividad durante diez días. La programación combina exposiciones, conciertos, actividades deportivas, concursos, verbenas y festejos taurinos. Entre todos los actos destaca la Serenata al bou, una tradición singular en la que el toro recibe un trato especial dentro de la fiesta. Una cita central del verano y de la identidad local.
San Miguel de Veremes
Se celebra tras el periodo de recogida de la uva, una actividad que tuvo gran importancia en la población durante la segunda mitad del siglo XX. Esta festividad permite diferenciarla de la celebración de San Miguel del cuarto domingo de Cuaresma. Los actos se desarrollan en torno a la ermita, con excursiones, comidas, celebración litúrgica y momentos de convivencia. Una fiesta vinculada a la memoria agrícola del municipio.